VISTA: :destaca su color topacio oscuro con tonos caoba y reflejos caramelo, limpio y muy brillante, ofreciendo un aspecto muy agradable a la vista.
BOCA: :se obtienen buenas intensidades gracias a esa composición de hierbas aromáticas compuestas por las notas dulces y glicéricas, pero con astringencia y amargor que las sostienen, tiene el dulzor integrado a la vez que el amargor tarda mas en salir, donde luego queda con una grata persistencia, vino aromático muy equilibrado y armonioso con los cítricos y algún que otro amargo que le dan esa complejidad que lo caracteriza, buen contraste azúcar/amargor, inicialmente con una entrada muy golosa y notas dulces, pasando en boca a una acidez muy marcada proporcionando un carácter refrescante que levanta el vino y después de tragar un sabor amargor que va a mas en el final de boca, dándole mayor longitud que incita a beber y volver a beber, el dulce te vuelve a quitar el amargor y genera la cadena de bebo y vuelvo a beber, siendo el mejor resultado que puede dar un vino, incitar a volver a beber.
OLOR: es intenso pero de expresión mas blando y sin complejidad, es decir, notas de hierbas aromáticas, fruta confitada, floralidad, y notas de cítricos.
Su ARMONIA global es muy equilibrada sin destacar ninguna nota sobre las demás. Buen posgusto. Un vino aromático para beber en cualquier momento, aperitivos, a media tarde e incluso en la comida.
El vermut es una bebida elaborada a base de vino en el que se infusionan o maceran diferentes hierbas y añadidos como arropes, así como diferentes azúcares derivados de la uva.
Como muchas de las bebidas alcohólicas, el vermut, tiene su origen en la medicina: los griegos ya hacían “vino hipocrático” y los romanos” vino absinthiatum”, ambos pueden considerarse el origen del vermut actual. Sin embargo, no fue hasta finales del siglo XVIII cuando los hermanos Carpano de Turín empezaron a elaborar lo que hoy consideramos vermut, también llamado vermouth o Wermut (acepción alemana que significa “vino de ajenjo”). El ajenjo es la planta herbácea base que se utiliza para la elaboración del vermut.
Tradicionalmente, el vermut que se consumía en Madrid era de grifo y fue desapareciendo gradualmente de las tabernas y los bares, sustituyéndose por marcas comerciales embotelladas. Actualmente, solamente se conserva el vermut de grifo en algunas tabernas, como Casa Alberto, que elabora su propia marca de Vermut. Casa Alberto, a día de hoy, mantiene su saturadora de seltz (donde se fabrica el agua con gas).
El proceso de fabricación del Vermut Casa Alberto comienza utilizándose un vino base neutro, en nuestro caso un vino blanco de la variedad uva zalema, que es una uva blanca, cuyos orígenes están en el Condado de Huelva en España. Fuera de la Península Ibérica es muy difícil encontrar esta variedad. Su nombre proviene del árabe, Salem, que significa paz. Las cepas son muy vigorosas y muy productivas. Muy resistente a la sequía, se adapta a terrenos poco fértiles. Es una uva de difícil elaboración, con tendencia a una rápida oxidación. Los vinos obtenidos proporcionan recuerdos vegetales, frutales y frescos, muy ligeros en boca. En nuestro vermut Casa Alberto dejan amplios aromas y un elegante tono amargo.
El ajenjo que tiene propiedades antiinflamatorias y anestésicas, y la genciana que es una planta medicinal excelente para cuidar del cabello y mantenerlo fuerte y sano, y que tiene efecto antibiótico, así como el cardamomo con propiedades antidiabéticas ya que tiene sustancias que aumentan la producción natural de manganeso en el organismo, anticancerígenas porque es una fuente de antioxidantes que combate los radicales libres y es una fuente rica de calcio, por lo que ayuda a promover la salud de los huesos y cartílagos, así como su regeneración, el díctamo usado popularmente como digestivo e hipotensor y cortezas de cítricos, destacan entre las mas de 10 especias y plantas aromáticas seleccionadas para conseguir el equilibrio entre amargos y especias.
Nuestro Vermut Casa Alberto se somete a varios procesos antes del embotellado, uno de ellos es la maceración, la cual recibe un trato especial a la hora de mezclar las hierbas y plantas seleccionadas, removiéndose periódicamente hasta conseguir esa intensidad aromática que predomina y lo caracteriza.Otro punto a destacar es el filtrado del vermut que es sometido a varios procesos hasta obtener el tono cristalino caramelizado que lo distingue.